La preferencia por parte de inversores a la hora de apostar a los negocios inmobiliarios siempre estuvo centrada en la compra de departamentos de propiedad horizontal para alquiler. Tradicionalmente, también fueron este tipo de productos los que mayor rentabilidad ofrecían.
Ahora, la tendencia está cambiando y desde el sector ya son varias las voces que aseguran que desde el año pasado el alquiler de casas genera mayor rédito. ¿Por qué? No es una ecuación complicada. El auge de la construcción, traccionada por el crecimiento del campo a partir de 2004, cambió la torta entre los diferentes productos inmobiliarios, dándole una mayor porción a los edificios.
“Nosotros percibimos esto desde el año pasado. Efectivamente, la renta en inmuebles que no sean propiedad horizontal es bastante habitual que sea superior, y esto tiene una explicación en la demanda, en que el rubro que más aumentó fueron los departamentos de uno y dos dormitorios, que son los más buscados por inversores con fines de renta”, explicó a punto biz Enrique Badaloni, presidente de la Corporación de Empresas Inmobiliarias de Rosario (Ceir).
Por este mismo factor los precios de compra de propiedades horizontales fueron creciendo a un ritmo mayor a los de alquiler, que por lo general aumentan a cuentagotas de acuerdo a los ingresos medios de la población, algo que quita aún la rentabilidad de los departamentos.
Según Badaloni, un departamento en alquiler tiene una rentabilidad de alrededor del 5% anual, mientras que una casa puede llegar al 7% ú 8%, dependiendo de las características. “Estamos hablando de algunas casas, no lujosas ni de gran porte, sino destinadas a los sectores medios. Pero también de galpones y de locales comerciales, que también presentan mayor margen de ganancia”, precisó.
En relación a la ubicación de las casas que presentan esta característica, el empresario se refirió a Fisherton y a barrios al sur y al norte de la ciudad. Además, remarcó que presentan “el valor agregado de otro tipo de vida, con patio o jardín, y mayor tranquilidad”.
Como contrapartida, en cambio, Badaloni no dejó de mencionar que la distancia de las casas de barrio a veces puede jugar en contra, mientras que los edificios, en su mayoría, están situados en zonas céntricas. Otro punto que subrayó tiene que ver con que “a la hora de querer desprenderse de un inmueble, es más fácil para un inversor hacerlo si se trata de un departamento”.
Por último, el titular de la Ceir estimó que la nueva línea de créditos hipotecarios del Banco Nación puede modificar este fenómeno. “Puede haber suba de precios en los barrios si los usuarios optan por comprar por los mejores precios de las casas, y si se genera una mayor demanda puede haber un aumento, no sideral, pero sí un retoque”, avizoró.
FUENTE: Punto Biz |
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